Renacimiento IV

Antonio Allegri da Correggio (1484-1534)


Pintor renacentista italiano, se desarrolló dentro de la escuela de Parma, en la corte de los Farnesio durante el apogeo del Manierismo en Italia.

Destacaré un ciclo de cuatro telas comenzado en 1530 : "Los amores de Júpiter". Del cuál mostraré  las cuatro obras, pero únicamente hablaré de las dos que más me gustan. Comenzaré por estas dos últimas:

Danaë (1531)

Representa uno de los mitos de la Metamorfosis de Ovidio, mencionada anteriormente. Quien aparece desvistiéndose es Danaë, hija de Acriso, el rey de Argos, a quién el oráculo de Delfos predijo que sería asesinado por su sobrino. De manera que, para intentar evitar este trágico final, encerró a su hija en una torre de bronce. No obstante, Zeus, que ya conocía la inmensa belleza de Danäe, hizo de las suyas y se convirtió en una lluvia de oro para unirse con ella. De aquella relación nació Prometeo, quien como todos sabemos acaba matando a su abuelo. 

Eros, dios de la atracción sexual y el amor erótico, está presente. Es quien hace de intercesor entre Júpiter y Danäe mientras unos amorcillos en la esquina inferior derecha graban una tablilla.  

Realizada con el estilo característico de Correggio, manifiesta a la perfección la ternura y dulzura de la obra. A su vez se puede apreciar como se va interesando por los escorzos que preludian al Barroco. 

Leda e il cigno (1531-1532)

Este mito de Ovidio representa una de las  alegorías más sensuales sobre las pasiones y debilidades humanas. 

Quien aparece en el plano central es Leda, esposa de Trindáreo de Esparta, rey de Laconia, en Esparta. En ese momento Trindáreo se encuentra en el reino de su suegro, Testio, por haber sido expulsado de Lacedemonia. Recuperó su reino tras casarse y con ayuda de Hércules. 

La versión más conocida y extendida del mito dice que Leda era de una magnífica belleza, tanto es así que hasta Zeus la deseaba. Y un día Leda, en el río Eurotas, se encontró con un hermoso cisne que escapa de las garras de un águila que lo atacaba. Leda lo protegió y se "dejó seducir" (realmente se trató de una violación) por el cisne, el cual se trataba de Zeus. 
Ella es la madre de la famosa Helena de Troya y por el acto de Zeus se acabó quitando la vida. 

En el cuadro aparece representada su unión carnal, obviamente sin resultar obscena. 

Para cerrar con esta extraordinario ciclo, mostrar las otras dos obras que lo componen. 

Júpiter (Zeus) e Ío (1531-1532)

Gaminede e l'aquila (1531-1532)



También quiero destacar una pareja de obras que se hicieron a la vez y están relacionadas. 

Alegoría de la virtud (1531)


Minerva o Atenea, diosa de la sabiduría, artes y estrategia militar, está en sentada en el centro. Glory, desciende para ponerle una corona. A su derecha, la figura femenina está rodeada de las cuatro virtudes: una serpiente en el pelo, la prudencia; una espada para la justicia; riendas para la templanza y  por último, la piel de un león para la fortaleza. 

La figura femenina sentada a su izquierda señala fuera del espacio de la pintura cambiando la atracción de una a otra. 

Alegoría del vicio (1534)



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