Rococó II
Diana y Endimión (1753-1756) El autor había recibido una estrecha influencia de Boucher y supo representar la escena con todas las características propias del Rococó, estilo pictórico que ascendía en aquellas décadas. A pesar de ser una obra temprana en su carrera artística, supo representar la escena con gran maestría. La escena es la siguiente: en la cúspide de una montaña etérea yace durmiendo el joven pastor Endimión semidesnudo, dejando mostrar su pecho. Se encuentra acompañado de su perro y sus ovejas, una de ellas se percata de la llegada de Diana. Ésta aparece levitando, también comparte de su pecho al descubierto, y con una luna creciente que la rodea como una mandorla. La joven queda sorprendida con la belleza del joven pastor. A su vez, viene acompañada de Cupido, cuya tez Fragonard ha dotado de tonalidades rosas. Cupido aparece representado prácticamente como un bebé y está apuntando con una de sus flechas. Asimismo, correspondiente con el estilo, Fragon...