Renacimiento III

Leonardo da Vinci (1452-1519)


Además de ser un polímata florentino conocido a escala mundial, fue una de las principales y representativas figuras del Renacimiento italiano.









Al abundar la información sobre él, no siento la necesidad de aportar más (aunque en realidad aportaría lo mismo o menos) o acerca de sus obras principales, véanse por ejemplo La Gioconda, La última cena, San Juan Bautista, su autorretrato, Salvator Mundi...

Anunciación (1472)



A pesar de ser una de sus obras más reconocidas, he querido hablar de ella porque para mí tiene un encanto inigualable. Además, por su composición, los colores y la técnica, una mezcla entre óleo y temple.

Representa una escena del Evangelio de San Lucas: La Anunciación a la Virgen María. En la cual el arcángel San Gabriel desciende del cielo para anunciarle su inminente embarazo por obra del Espíritu Santo. Interrumpiéndole su tranquila lectura en los jardines.

Destacar la naturaleza de las arrugas y las sombras de sus ropajes. Sus pliegues y disposición voluminosa, siendo grandes y ocupando gran parte de lo que rodea a cada figura. Algo sumamente característico de Da Vinci.

Por último, nombrar el detalle de las alas. Muy bien conseguidas, se fijó en las de un pájaro y su movilidad. Se encuentran plegadas representando el movimiento al aterrizar.


La batalla de Anghiari (1503-1506)



A simple vista podemos apreciar los recios y tensos músculos y la gran belleza de esta obra.
Da Vinci pudo pintar a un grupo de jinetes, con mucha maestría, tratando la refriega y expresando a la perfección la furia, la ira y el carácter vengativo de los hombres. 
Se trató de un encargo para decorar una pared de la sede del Estado florentino, el salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio. 





Acaba siendo un trabajo arruinado por el experimento de Da Vinci:
Para dibujar el cartón creó una ingeniosa armazón pensando que le permitiría pintar a óleo en la pared. Esta mezcla resultó tan espesa para el encolado del muro, que comenzó a chorrear y derramarse una vez empieza a pintar en él. 

Terminar con cuadros que sencillamente me parecen preciosos y me gustaría mostrar:

Madonna Litta (1490)

Mary Magdalene (1515)


La dama con l'ermillo (1490)


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